3 tipos de apegos y cómo resolverlos

Actualizado: ene 21


El apego es un aspecto natural del ser humano y debes comenzar a aceptar que mientras seas uno, nunca dejarás de tener apegos. Así que no te involucres en una batalla campal con tu ego para arrancarte los apegos porque eso nunca va a suceder.

Sé que has leído o escuchado por ahí, que una vez que rompas tus apegos serás feliz, pero eso es sólo una percepción e interpretación erróneas. El apego es la interacción que tienes con todo, personas, cosas, contigo mismo y eso no se acaba hasta que mueres.

La manera en la que puedes manejar el apego, es aprendiendo a desligarte del dolor que surge cuando alguien (o algo) ya no está, eso es desapegarse.

Existen 3 tipos de apego:

  1. Apego físico o material. Este apego está basado en la relación que tienes con las cosas materiales. Cuando pierdes un bien, por pequeño que sea, aparece un sentimiento que duele. Para trabajar ese apego, puedes comenzar por identificar cómo te sientes con el hecho de sólo pensar en no tener esos zapatos que tanto te gustan, tu celular, tu auto o cualquier objeto al que estés apegado.

  2. Apego emocional. El apego emocional tiene que ver con la relación que tienes con las personas y aparece en forma de sufrimiento cuando alguna de esas relaciones se rompe. Ya sea porque no vuelves a ver a una persona por algún conflicto, ruptura o muerte. Por supuesto que este apego también puedes desarrollarlo con mascotas e incluso cosas. Te hablaré de ello en otro momento. Para trabajar este apego, comienza por identificar cómo te sientes con el hecho de pensar en no tener a ese ser querido que más amas en tu vida a tu lado. Observa el sentimiento que se despierta y respíralo.

  3. Apego mental. Este apego es el más difícil de resolver porque tiene que ver con la propia relación que tienes contigo mismo. La relación con tu identidad, con todo lo que has construido a lo largo de tu vida y que no te imaginas vivir sin algún aspecto de ti. Por ejemplo, si eres una persona que en su sistema de creencias no cabe el hecho de tener un tatuaje -por la razón que tú quieras- en el apego mental que tienes hacia ti, jamás y nunca cabrá ni la más mínima intención de hacerte uno, porque no estás dispuesto a perder esa parte de tu identidad que te dice que un tatuaje no va contigo. Para trabajar este apego, observa cómo te sientes con la idea (sólo con la idea) de pensar en romper algo de ti que te ha caracterizado siempre. Ahí hay un dolor. Si eres arriesgado, atrévete a hacer algo que nunca harías, que tenga que ver con algún apego mental pero que no dañe tu supervivencia.

¿Cuál de los 3 apegos es el que más te duele?

Gurucitta

Trabajemos juntos

  • Gurucitta
  • Gurucitta
  • Gurucitta

Gurucitta | Todos los derechos reservados ©2020 Términos y condiciones | Política de privacidad